El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump acusó a Irán de haber violado el cese del fuego, a horas del vencimiento de la tregua entre Washington y Teherán.
Mientras el plazo límite se agota este miércoles por la noche, el mandatario estadounidense advirtió que la ausencia de un consenso sólido derivará en una reanudación de la ofensiva militar, asegurando que “empezarán a explotar muchas bombas” si no se accede a sus demandas comerciales y nucleares, que incluyen el control del uranio y el desbloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz.
En este clima de máxima hostilidad, el Gobierno de los Estados Unidos confirmó que una comitiva liderada por el Vicepresidente JD Vance se prepara para trasladarse a Islamabad, Pakistán, con el fin de intentar una última instancia de diálogo. No obstante, el discurso de la Casa Blanca se ha tornado más rígido; Trump señaló que el proceso para asegurar el material nuclear iraní será sumamente complejo tras los bombardeos efectuados el año pasado, contradiciendo optimismo previo y calificando como improbable cualquier prórroga del alto el fuego actual.
Por su parte, la respuesta de las autoridades iraníes no se hizo esperar, manifestando un rechazo tajante a negociar bajo coacción. Mohamad Baqer Qalibaf, titular del Parlamento, aseguró que su nación ha pasado las últimas semanas preparando nuevas estrategias bélicas para enfrentar cualquier avance enemigo. En sintonía, altos mandos militares de Irán ratificaron que sus tropas están listas para ejecutar represalias inmediatas ante cualquier movimiento de las fuerzas norteamericanas, denunciando además las que consideran “narrativas falsas” de Washington sobre el control marítimo en la región.
El impacto de este enfrentamiento ya se siente con fuerza en el mercado energético internacional, donde el director de la Agencia Internacional de Energía ha calificado la situación como la crisis más grave de la historia. El bloqueo en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo y gas mundial, ha dejado a Europa en una posición vulnerable de cara al próximo verano. El comisario de Energía de la Unión Europea advirtió sobre una inminente escasez de combustible para aviación, dado que el 75% del suministro del continente depende de las rutas de Oriente Medio que hoy se encuentran paralizadas.



